Ecocidio y Despojo en Territorio Lenca: El Costo Humano del Aeropuerto del Pacífico

Durante su recorrido, la Caravana Mesoamericana por el Clima y la Vida visitó la comunidad de Icacal en territorio Lenca, ubicada en la costa oriente de El Salvador.

En la reunión, miembros de la comunidad denunciaron el despojo de sus tierras, la criminalización y el hostigamiento que enfrentan por defender su territorio bajo el régimen de excepción impulsado por Nayib Bukele. Así como el ecocidio de sus zonas naturales provocado por megaproyectos como el Aeropuerto del Pacífico.

Icacal Resiste: Defensa del Territorio Lenca ante el Avance del Aeropuerto del Pacífico

MILPA Filial Oriente, una organización campesina e indígena integrante del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras del Campo (MILPA), nació en resistencia al proyecto de muerte del Aeropuerto del Pacífico.

Ángel Flores, coordinador MILPA, explicó que este esfuerzo colectivo combina la lucha sindical con la defensa de la Madre Tierra, la revitalización de la espiritualidad ancestral y los derechos colectivos de los pueblos originarios y denuncia que este proyecto ha devastado la zona costera oriental, destruyendo ecosistemas, vías de comunicación y los medios de vida de las comunidades campesinas e indígenas.

De acuerdo con la comunidad, el Aeropuerto del Pacífico fue anunciado oficialmente en 2021, este generó un efecto inmediato de especulación inmobiliaria en toda la región.

Antes del anuncio, una manzana de tierra (aproximadamente 7.000 m²) costaba entre 3.000 y 4.000 dólares; hoy alcanza hasta 60.000 dólares, volviéndose inaccesible para las comunidades locales. En zonas de playa, los precios alcanzan hasta 100.000 o 200.000 dólares por manzana, evidenciando la lógica especulativa del despojo.

Además, el 24 de noviembre del mismo año, el régimen aprobó una Ley de Expropiación que permite al Estado declarar un territorio “de interés público” y despojar a sus habitantes a cambio de una compensación mínima, sin posibilidad de acceder a tierras equivalentes.

Ángel Flores denunció que la construcción del aeropuerto responde a intereses de turistificación y especulación inmobiliaria, articulados con agendas de poder económico transnacional:

“El paisaje ha sido cambiado violentamente, desmontando la forma y estilo de vida propios de estos territorios para dar paso a la mercantilización de la vida”.

La comunidad pide no perder de vista que los defensores del territorio en El Salvador viven un estado de excepción donde han desaparecido los espacios democráticos.

Organizaciones de derechos humanos han denunciado que Bukele cambió la Constitución para perpetuarse en el poder, y que se han impulsan megaproyectos y marcos legales que favorecen la acumulación privada y el despojo de bienes comunes.

Uno de los casos más graves ocurre precisamente en El Icacal, donde la empresa Desarrollo Turístico del Pacífico S.A. de C.V., propiedad de la familia Murray Meza, pretende apropiarse de 11.5 kilómetros de playa, afectando a más de 80 familias que han habitado el territorio por generaciones.

En su testimonio, Anadeise Arias, vocera de la comunidad, relató cómo fueron denunciados por despojo y al recibir una sentencia a su favor, a los pocos días la comunidad fue rodeada por policías en un operativo violento. Esto le ha generado ansiedad, pánico y pérdida de sueño. Anadeise también denunció que las acciones de hostigamiento y vigilancia continúan de manera sistemática.

Despojo, Ecocidio y Criminalización: La Lucha del Oriente Salvadoreño contra los Megaproyectos

Otro miembro de la comunidad aledaña de Lima relató cómo por intereses empresariales, han intentado despojar a 86 familias de 84 manzanas de tierra a través del abogado Joel Rivalinar.

De acuerdo con el testimonio, uno de los grandes obstáculos para la defensa legal del territorio es la falta de representación legal adecuada, ya que, debido a los costos económicos de la misma, se ha dificultado la defensa de los derechos de las comunidades en instancias judiciales superiores, evidenciando la desigualdad y vulneración del acceso a la justicia.

Entre las zonas más amenazadas se encuentran la franja costera del oriente, actualmente disputada por grupos empresariales, fundaciones, bufetes de abogados, funcionarios gubernamentales y estructuras del crimen organizado.

Además del Aeropuerto del Pacífico, el gobierno promueve el megaproyecto “Sur City”, antes denominado “Bitcoin City”, que busca privatizar tierras comunales para proyectos turísticos y urbanos de lujo, desplazando comunidades campesinas e indígenas.

Luchas que Cruzaron la Frontera: El Oriente Salvadoreño y el Istmo Mexicano Frente al Despojo Territorial

Esta práctica de despojo territorial sigue un modus operandi recurrente en múltiples comunidades en México, donde grupos empresariales, bufetes de abogados, funcionarios gubernamentales y estructuras del crimen organizado se articulan para apropiarse de las tierras de los pueblos originarios.

Un caso que acompaña la Caravana Mesoamericana por el Clima y la Vida es el de la comunidad Chontal de El Coyul, en la zona costa Istmo de Tehuantepec, que este 30 de octubre enfrentará nuevamente la audiencia en donde está en juego la libertad de 21 compañeros y compañera que están siendo criminalizados por despojo y secuestro y que han demostrado ya su inocencia en otras acusaciones del mismo tipo en años anteriores.

Posterior al encuentro, Edwin Yovanis, pescador artesanal de la comunidad llevó a una comitiva de la Caravana a un recorrido por los manglares y playas de Icacal, mostrando el impacto ambiental del despojo y los megaproyectos: el mar ha ido avanzando sobre la playa y el manglar, destruyendo ecosistemas vitales para la pesca artesanal, la reproducción de especies y la seguridad alimentaria de la comunidad.

Edwin denunció que los proyectos turísticos y las acciones del gobierno priorizan intereses económicos sobre los derechos y la vida de las familias locales, afectando directamente el sustento de pescadores y campesinos. Además, señaló que las autoridades han llegado a exigir documentos de identidad de los habitantes bajo intimidación, reforzando la criminalización de la comunidad.


“Hace como unos ocho días, mi vivienda fue rodeada por nueve carros de patrulla, aquí en el lugar, no estaba yo en mi casa, andaba en altamar pescando, intimidando a mi compañera de vida, diciéndole de que entregara su documento único de identidad.”
La comunidad denunció la criminalización y persecución de defensores de derechos humanos, ambientales y sindicales, muchos de los cuales han sido encarcelados bajo el régimen de excepción. El Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) se ha convertido en un símbolo del creciente clima de represión no solo en El Salvador sino a nivel mundial, donde se violan sistemáticamente los derechos humanos.

MILPA advierte que este modelo de despojo y represión responde a una lógica de acumulación capitalista y a la consolidación de una zona económica trinacional entre El Salvador, Honduras y Nicaragua, articulada al Golfo de Fonseca y a los corredores de interconexión que atraviesan Mesoamérica

“Más de 80 mil personas han sido detenidas, y 450 han muerto en prisión sin sentencia, en condiciones de tortura, hambre y maltrato.”

Ante este panorama, la comunidad reafirma su compromiso con la autonomía, la organización comunitaria y la articulación regional, resistiendo el despojo, la criminalización y la destrucción de su territorio y sus medios de vida.

Nota escrita por Yuruany

Fotografía de Lizbeth Hernández, Pawo, Juan E, Johanna

«No pedimos, exigimos»: Pueblos Originarios encaran a Hugo Aguilar y denuncian al Estado ante la SCJN.

El día de ayer, 10 de octubre del 2025, integrantes de seis Pueblos Originarios con procesos de defensa del territorio y en lucha por la defensa de su autonomía, presentaron de forma presencial sus denuncias al nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar, abogado de origen mixteco.

La comitiva conformada por: dos integrantes de la Tribu Yaqui, en particular de Potam y Estación Vícam; un representante del Consejo Supremo Indígena de Michoacán; compañeras mazatecas de la comunidad criminalizada de Eloxochitlán de Flores Magón; integrantes de la comunidad chontal de El Coyul también criminalizados; y representantes de comunidades de la Asamblea de Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio.

La exigencia, aunque diferentes en sus particularidades, se unen en lo central en el respeto al derecho a de los Pueblos Indígenas a autogobernarse y a administrar sus territorios, así como poner fin a procesos de criminalización que han vivido por décadas como estrategia de autoridades locales y federales para disuadir sus formas de organización autónomas.

El Presidente del SCJN, escuchó las denuncias de cada comunidad y aunque su respuesta fue conciliadora y mostró respeto a los presentes, no hubo algún tipo de compromiso concreto, más que la promesa de canalizar a cada lucha con futuras mesas de diálogo y con otras instancias.

Aunque es relevante reconocer el recibimiento por parte del presidente de la SCJN, la urgencia de las demandas que los distintos pueblos presentaron, y que es un síntoma de la situación que se vive a nivel nacional en temas de justicia: corrupción, tráfico de influencias, violaciones a derechos humanos, discriminación, dilación sistemática, y en general un sistema que funciona a favor de los intereses de políticos y empresas nacionales y trasnacionales y no a favor del pueblo.

Los procesos jurídicos que las comunidades presentaron en la reunión son un símbolo de la decadencia de los sistemas jurídicos locales y también del sistema jurídico a nivel federal; la mayoría llevan décadas luchando por justicia. 

La reunión de ayer, en ese sentido, es histórica al ser uno de los primeros encuentros entre comunidades originarias sistemáticamente violentadas por el poder judicial, y el representante de un supuesto nuevo poder judicial que tendrá que demostrar si la reforma jurídica en la realidad simbolizará un cambio para el pueblo.

A continuación, presentamos las demandas concretas presentadas por cada comunidad:

Tribu Yaqui: 

·        La tribu Yaqui denunció el incumplimiento de la sentencia de la Suprema Corte de 2013 que ordena realizar una consulta previa y detener el Acueducto Independencia, el cual sigue despojando al pueblo del agua del Río Yaqui.

·        Rechazaron el llamado “Plan de Justicia Yaqui” del gobierno federal, al que calificaron como un nuevo instrumento de despojo y simulación, exigieron se resuelvan amparos que han interpuesto en contra del Decreto Presidencia de López Obrador “Decreto de Distrito de Riego 018”.

·         Exigieron el respeto al decreto de 1937 que les reconoce derechos sobre el agua, la cancelación definitiva del acueducto y la restitución de sus tierras y manantiales.

·        Denunciaron también las amenazas, criminalización y negación de medidas cautelares en contra de integrantes que han sido amenazados y atacados físicamente.

Mazatecas por la Libertad de Eloxochitlán de Flores Magón

·        Exigieron una reunión personal con el ministro Hugo Aguilar para que conozca las evidencias legales que demuestran la fabricación de delitos que ha sometido a la comunidad a más de una década de criminalización, desplazamiento, encarcelamiento, y hostigamiento y que ha sido orquestada por la diputada local Elisa Zepeda.

·        Las compañeras defensoras señalaron la responsabilidad del poder judicial de Oaxaca, y en ocasiones de Tribunales Federales, en mantener la represión contra quienes exigen justicia, incluyendo la criminalización del defensor Miguel Peralta.

·         Exigieron la intervención del Tribunal de Disciplina Judicial para investigar a los jueces federales, estatales y locales que han violado el debido proceso y que continúan permitiendo que se criminalice a la comunidad por delitos que se ha demostrado son fabricados, otros que están prescritos y otros en donde simplemente no existe sustento jurídico para sostener una acusación.

Pueblos Chontal del Coyul

·        El pueblo Chontal del Coyul denunció la criminalización y persecución judicial de 21 de sus compañeros, entre ellos mujeres y personas de la tercera edad, con quienes enfrentan una sentencia injusta de 15 años de prisión impuesta por defender el territorio frente a intereses empresariales en colusión con personas que acusan ser generadores de violencia en su comunidad.

·        Denunciaron la colusión entre autoridades judiciales, la policía ministerial y actores privados, quienes fabricaron delitos para despojar a la comunidad de sus tierras.

·        Exigieron la anulación de las sentencias y el reconocimiento legal de los territorios comunales chontales como patrimonio ancestral inalienable.

·        Llamaron a la Suprema Corte a actuar con justicia y garantizar su derecho a la autodeterminación y al territorio.

 

Asamblea de Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio

·        Las comunidades del Istmo denunciaron las violaciones sistemáticas a su derecho a la libre determinación por la imposición de megaproyectos eólicos y de infraestructura como parte del Corredor Interoceánico.

·        Denunciaron que los procesos de consulta han sido manipulados para legitimar el despojo, y que las autoridades federales y estatales utilizan estos mecanismos como simulación de consentimiento.

·        Exigieron que la Suprema Corte reconozca la nulidad de dichas consultas, revise los amparos pendientes y garantice que las comunidades sean quienes decidan sobre el uso y destino de su territorio. También denunciaron el abandono estatal y la violencia que enfrentan por resistir a los megaproyectos.

·        Las comunidades de Resistencia Civil del Istmo y denunciaron las tarifas impagables de la Comisión Federal de Electricidad y la negativa del Estado a reconocer la energía eléctrica como un derecho humano. Señalaron que miles de familias acumulan deudas millonarias por resistir los cobros injustos y exigieron que la Suprema Corte impulse una reforma constitucional que garantice el acceso universal y equitativo a la electricidad. Afirmaron que no se retirarán de la lucha hasta lograr justicia energética y el reconocimiento de su derecho a vivir dignamente.

Consejo Supremo Indígena de Michoacán

·        Cuentan ya con una reunión particular para exigir se concedan los amparos que permitan el avance y respeto de comunidades Purépechas para autogobernarse y poder administrar el presupuesto de forma directa sin intervención de autoridades municipales ajenas a los usos y costumbres de las comunidades.

·        Respeto al derecho a libre autodeterminación de las comunidades Purépechas que integran el Consejo Supremo Indígena de Michoacán.

La reunión se logró como parte del plantón que el Capítulo México de la Caravana Mesoamericana por el Clima y la Vida instaló el 9 y 10 de octubre frente a la SCJN.

La Caravana continuará su recorrido partiendo hoy, 11 de octubre del 2025, a Guatemala para visitar comunidades en resistencia hasta llegar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Panamá en donde entregarán denuncias de las violaciones a derechos humanos que enfrentan.